Valentín Roma

SEIS DE JUNIO – Valentín Roma (2009)

julio 15th, 2010 by admin

sabbatai-zevi1

Es seis de junio y sin embargo hace frío. El invierno se ha extendido durante todos los meses del año y ahora que empieza la jornada estival aún hay que llevar sombrero para protegerse de la ventisca. Los jornaleros caminan de madrugada, nerviosos y a oscuras, escrutando el cielo a través de los ventanales de sus casas. Salen a los patios y palpan los hojas de los geranios para evaluar la temperatura de la escarcha. Se introducen en sus camastros maldiciendo al cielo. Encienden velas propiciatorias para que el tiempo cambie y miran las hazadas y las hoces relucientes colgadas en la pared, mientras piden a sus dioses que, al menos, la siega de verano les llene los pajares de alfalfa con que alimentar a los animales.

Es seis de junio de 1666 y en el puerto de Barcelona atraca un barco procedente de Edirne. De él descienden mercaderes turcos ataviados con lujosos turbantes, que traen grandes paquetes con tejidos hechos de hilos brillantes y porcelanas decoradas a mano. También se bajan, desorientados, unos cuantos fieles de la mezquita de Selim, que se arrodillan al pisar tierra firme, besan el suelo y se palpan la bolsa de dinero que llevan oculta en sus faltiqueras. Entre todos los que llegan a Barcelona en este barco, entre los marineros que bajan para acercarse a los prostíbulos y beber vino caliente en cazos de barro, está una mujer joven de origen polaco, llamada Sarah. Tiene cuarenta y nueve años y una cicatriz en el brazo, sin embargo, por su forma de andar y por las ropas que lleva, parece mucho más joven. Detrás de Sarah, tarareando en voz baja una canción de amor española, camina Sabbatai Zevi, nacido en Esmirna. A diferencia del resto de pasajeros, Sarah y Sabbatai Zevi llevan muy poco equipaje, tan sólo un atillo con túnicas y enaguas entre cuyos pliegues hay dos libros: el Sefer ha-Zohar o Libro del Esplendor, escrito por Moshé ben Shem Tov, conocido por Moisés de León, y un documento de caracteres arcaicos, encuadernado a mano con hilo de tripa de cerdo y que antes estuvo en un mercadillo de libros de Constantinopla.

Son las primeras horas del seis de junio de 1666 y en Barcelona no hay nubes, sólo un ligero viento que huele a sal y pino y que acaricia las piedras de las casonas dispersas por los extramuros de la ciudad. Sabbatai Zevi camina despacio, mirando las huellas que los pasos de Sarah van dejando en el camino de tierra que atraviesa los bosques que comunican las antiguas atarazanas con la iglesia de Sant Pau del Camp, recordando las calles empedradas de Tesalónica y recitando de memoria las siguientes palabras: “Yo, Abraham, me recluí en una cueva durante cuarenta años, y oí una voz que decía, “Nacerá un niño, en el año hebreo de 5386 (1626 en el calendario cristiano), hijo de Mordecai Zevi, y será llamado Shabbethai. Él humillará al gran dragón; Él, el verdadero Messiah, se sentará en Mi Trono”.

Publicado ESCRITURA - V. ROMA | No hay comentarios »

Deja un comentario

Please note: Comment moderation is enabled and may delay your comment. There is no need to resubmit your comment.